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viernes, 21 de octubre de 2011

soy una mujer de palabras
debo confesar que
las digo, las escucho, las leo
las saboreo despacio cuando son justas
cuando hago el amor las necesito
después del beso pienso
en la crónica de ese beso
las canto a las palabras también y
me estremezco cuando alguien puede
con música decir mis miedos mudos
o mis alegrías tan mías que a veces
se sienten solas porque no somos
muchos los que leemos los que vivimos
con esa clave ese deseo esa necesidad
de contar el mundo las vidas los días
los abrazos los encuentros

soy una mujer de palabras
cuando siento lo digo aunque
a veces trato de refrenar
ese impulso sincericida
pero si lo siento me inundo me desborda
la emoción y se escapan de mi
los te quiero los ya basta, los hasta acá
y allá van, buscando resonar

esta noche que siento sólo el silencio
de este comienzo que no fue nada
lleno de palabras este éter
para decir lo que no puedo
para creer en los encuentros
en reir en llorar en creer en probar
en los cuerpos hablando el amor
en hacer que valga la pena vivir

aunque sea, nomás, para contarlo.

jueves, 13 de octubre de 2011

el mundo gira y gira
sin poderlo detener
también yo estoy
dando vueltas, girando
sobre mi centro
y está el tuyo que genera
esta atracción cósmica
cómica también en su devenir
porque te busco y no
te encuentro y no
te dejo de pensar y no
te extraño, claro que
no

martes, 4 de octubre de 2011

me voy, me estoy yendo,  a buscar música que me haga vibrar desde el corazón a los dedos, que me dé letra para hablar de nosotros, de nuestra madrugada y de tu piel, con alegría de encuentro y sin pena con sabor a despedida, para exorcisarla de estos días sin guitarra ni vos. somos el fuego y el combustible, lo sé, en alguno de los mundos posibles quizás nos haremos estallar de amor la próxima vida. 

sábado, 1 de octubre de 2011

qué hacer con el desvelo
ahora que las puntas de mis dedos
saben caminar con las tuyas,
bailando en el aire
con músicas de vos y yo

qué hacer con este encuentro
que de tan esperado
estuvo lleno de sorpresa
tuvo tanto de reencuentro
de volvernos a mirar

qué hacer ahora con el recuerdo
con el frío de la mañana
que no se entibia con tu beso
con tu sonrisa de madrugada
ni están tus dedos leves

qué hacer ahora, mi amor
con este amanecer que no te tiene

qué hacer con las mil palabras
que no me alcanzan para contarnos