amigos que ya no son, mi amor que está lejos aunque está. y pasa que ahora, que me siento más yo que nunca, que vivo el amor con más libertad que nunca, mantengo conversaciones imaginarias con mi padre, le cuento de ella, del amor que descubro y reinvento, de la paciencia, de la desazón que siento a veces por querer tantas cosas y no poder, no saber cómo. a veces lloro, porque me inundo. y me hago la fuerte pero no soy, y por ahi quisiera arreglar todos los entuertos de mi familia y que vieran que hay dolor, nomás, detrás de las peleas. porque yo lo veo pero no alcanzo nunca a contarles del todo bien, de modo que lo entiendan y no se hagan más daño. pero no me sale y me pone triste. y ya sé que no me corresponde, pero siento que si, que debería corresponderme. que no intentar es cobardía, ponele. y también siento esta urgencia por sacudirlos a todos y decirles que la vida son dos días, que es mucho más simple, que basta de violencia. basta.
extraño mucho, a mucha gente. y eso me hace nudos en los dedos y en la garganta. eso. todo eso me pasa por la cabeza. estoy llena de palabras y venia sin poderlas soltarlas acá. eso nomás.