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domingo, 9 de mayo de 2010

hay un niño que
tiene los ojos de mi padre
también tiene
la sonrisa del suyo
hay un niño que
mueve en mí
sonrisas y alegrías
y un cierto susto porque
hay un niño que
es parte de mi
de mis sueños de mi futuro
pero también
es un hijo de mi pasado
hay un niño que
es un amor nuevo
y viejo a la vez
hay un niño que
amo.

martes, 14 de octubre de 2008

he estado recibiendo visitas.
la mujer que era, seis años atrás, me ronda y me sorprende por la espalda, susurrándome recuerdos de esos tiempos, cuando yo era otra, y vos todavía te reías en el living y escuchabas el partido de patronato los domingos.
entonces tenía otro amor, otros sueños, otras certezas.
ahora que ya no estás, y que la vida sigue pasando, obligándome a asumir ese "ya no estás", te cuento, con esta carta que no llega a ninguna dirección, que tu hijo mayor se casa este fin de semana, (increíble pero cierto!), que te extrañamos todos aunque nadie diga nada, aunque nos delate la niebla en los ojos, cada vez que, en mitad de los preparativos, aparecés de alguna manera.

ojalá esta piba que fui pueda irse, y se lleve con ella este dolor, este agujero negro que tengo, en el que se pierden las sonrisas y los buenos deseos. ojalá pudiera presentarte a esta que soy, tomarnos unas cervezas y quizás contarte de mi amor, de mis sueños nuevos, y las incertezas que coleccioné, en estos mis 27 años que están por llegar, sin vos, sin tregua, sin nada.



sábado, 2 de febrero de 2008

ausencias

cinco años es el tiempo que lleva una carrera universitaria (en teoría). en cinco años un bebé deviene en niño hablador caminador, curioso personaje. en cinco años cambié varias veces el color largo textura de mis rulos. en cinco años mucha gente entró en mi vida, se puso cómoda, preparó los mates y sigue aquí. en cinco años mucha (otra) gente también entró, se quedó un ratito, se dió cuenta (o NOS dimos cuenta) que no era mi vida su lugar.
en cinco años tuve muchísimas días oscuros, en que tu ausencia se hizo densa, pesada, insoportablemente leve, insasible y a la vez espesa. hubieron tambien días de luz.


el 31 de enero de 2003 se apagaron tu risa, las canciones que nunca volvimos a cantar juntos, tus ojos profundamente buenos y celestes, el tuco de los domingos, los mates de la siesta y las conversaciones filosóficas en el auto.
cinco años.


todavía te extraño como si ese ayer fuera este hoy.