Pages

Mostrando entradas con la etiqueta palabras posibles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta palabras posibles. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de octubre de 2010

la canción obsesionante de la semana

(las muchas que somos) inauguramos una nueva sección de este coso:




y que las ventanas sean grandes para el sol...

viernes, 1 de octubre de 2010

una mujer desnuda y en lo oscuro

(me pidieron, no estoy muy segura por qué, que escribiera relatos eróticos para una revista. iré colgando experimentos, se agradecen comentarios. desde el cariño, claro.)

yo desnuda, vos también. tu pelo derramándose por tu espalda, como en la más trillada de las frases de la más trillada de las poesías, pero de repente vos sos una poesía, o un relato breve, y a veces, si me permito delirar, pienso que podrías ser una novela, una de esas que me gusta releer a cada rato, porque sus palabras, o sea tus palabras, las que te cuentan, no me cansan, nunca, siempre quedo con ganas de más, de escucharte más, de contarte más, de hacerte reír, de hacerte gemir y acabar, y empezar otra vez a recorrerte con mis dedos pero también con mi boca hasta llegar a la tuya, y besarte despacio, descubriéndote y dejándome al descubierto, desnuda de ropa y también de las palabras detrás de las que me escondo para no decir ni hacer todo esto que sueño, que imagino minuciosamente mientras te reís de cualquier cosa que dice cualquier otra persona que comparte el mismo aire del lugar donde estamos, mientras te movés como si fluyeras, como si supieras que mi cuerpo se mueve con vos, se conmueve, y a veces me canso de negarlo, de ignorar su vaivén, y pienso en arrinconarte un día delante de todo el mundo, en apretarte contra la pared, y besarte, y sacarte la ropa de a poco pero sin dudarlo, desabrochando tu corpiño, subiéndote la pollera, separar tus piernas con la mía, la derecha, así de detallado es mi delirio, y besarte, mucho, hondo, sin preámbulos, porque presiento que no me rechazarías, eso es lo peor, eso de presentir tu deseo pero no estar del todo segura, no saber si es un abismo o una pradera a lo que me estoy lanzando, pero presentir que en tu abismo yo me perdería, que vos también te perderías conmigo, y que nos encontraríamos de nuevo, abismadas y conmovidas, después de días o siglos, es lo mismo, buscando las palabras que nos digan.


martes, 4 de mayo de 2010

el otoño es la mujer con boina gris

y corazón en calma de neruda.

es la lluvia de gonzáles tuñón

sus tambores su grandeza.

es el dorado de las hojas secas

y el placer de su música al quebrarse.

el otoño es el color de mi pelo

cuando el sol lo visita.

el otoño es la estación

donde paró mi primer amor.

también es la que me vio

despedir al último.

el otoño es, además, guiso de lentejas

y carcajadas con amigos.

es tardes tejiendo y noches de cine

y tazas de té y charlas de todo y nada.

el otoño es la siesta tibia y el buscar

abrigo para los pies fríos.


este otoño

ya no soy la que era.

él tampoco.



(inspirado por revesesminimos)

viernes, 15 de enero de 2010

exorcismo

cuando era joven y creía en el dios de los católicos, creía también en la necesidad de la confesión. como capaz algún resto de eso queda, aunque ya no voy por la vida contándole a desconocidos cuyo trabajo (!) era juzgarme, sospecho que ponerle palabra a los sentimientos y/o eventos de la vida de una sigue siendo útil.

(igual, al primero que se le de por jugar a juzgar, puede irse derechito a... cualquier otro lado. estamos?)

confieso
que me aterra la idea de volver a enamorarme.
confieso
que me aterra la idea de NO volver a enamorarme.
confieso
que no tengo la menor idea de hacia donde voy, con mi carrera, con mi vida.
confieso
que no tengo la menor gana de decidirlo HOY.
confieso
que soy feliz durmiendo horas y horas, sin tener horario que cumplir.
confieso
que me parece que soy feliz con bastante poco.
confieso
que a veces me siento sola. y triste.
confieso
que me da mucho susto dejar que se enteren otros de eso, y por eso la juego de fuerte. y a veces me cansa que los que tengo muy cerca no se den cuenta de eso.
confieso
que ando tus calles, imaginando que de tanto caminar, tu andar encontrará mi huella. y nos sonreiremos, sabiendo que estábamos buscando(nos).
confieso
que hay mucho que no hago ni digo sólo porque no me animo. tengo miedo de las consecuencias, y no sé si podría hacerme cargo de ellas. o si quiero.

confieso que a veces tengo ganas de todo y de nada.
como hoy, que tengo ganas de llamarte y de verte, y no lo hago, ni lo haré tampoco mañana, ni pasado. porque no. porque ya basta. porque no es justo, para mí sobre todo. pero más que nada es que tengo necesidad de no provocar que las cosas sucedan. necesito, creo, que las cosas sucedan por su propia fuerza, por su amable devenir.

hoy hago estas confesiones para poner palabra en lo que no puede ser acción, o no quiere. exorcismo, también sirve como definición para esto. quizá mañana sea otra cosa. ojalá.

lunes, 28 de diciembre de 2009

conversaciones en el auto

madre: dale, seguí haciéndote la emancipada, que te vas a quedar para vestir santos, vos.
yo: pero má, primero que ya no creo en los santos. segundo, que en todo caso, me quedaré desvistiendo pecadores.

(mirada de madre escandalizada, seguida, inmediatamente, por sonrisa de madre cómplice.)

martes, 29 de abril de 2008

tiempos

a un minuto no le sigue otro minuto
a un minuto le pueden seguir tres besos
un estornudo
mil millones de años luz de distancia
entre tu cuerpo y el mío

entre el minuto en que dijiste
ya no te quiero
y el siguiente
pueden haber semanas de lágrimas
pueden desaparecer siete meses de risas

entre un minuto y "el" minuto
(ese donde estallamos en orgasmos)
se puede acabar el mundo
pueden nacer otros doscientos

qué mas da
si acaba de pasar otro minuto
y seguis ahi
durmiendo
(conmigo)
sin pensar estas pavadas

lunes, 14 de enero de 2008

palabras de la margarita



no me importa cuál sea el paso en falso que te haga caer sobre mi cuerpo.




en verdát, si me importa...
pero más me gusta sentirte.