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lunes, 5 de noviembre de 2012

nos miramos, nos sonreimos, nos acercamos, nos tocamos despacito, usando las manos como puentes entre islas, nos recorremos, nos buscamos con los ojos hasta encontrarnos con los labios, nos besamos, profunda y felizmente, nos atraemos hasta quedar tan cerca que las miradas se confunden, nos desvestimos con cuidado, con premura, con ternura, nos mueve la ansiedad de sentir la piel, nos lleva de la mano a la habitación, nos deja en la oscuridad con la luz del deseo prendida, nos borra los límites de los cuerpos, nos desdibuja de este mundo, nos muestra otro, nos deja en la puerta misma de la felicidad.