Pages

lunes, 18 de enero de 2010

recordatorios urgentes


La vida no te está esperando en ninguna parte; te está sucediendo.
No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar; está aquí y ahora,
en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón.


(gracias romita por no dejar que me olvide de las cosas importantes.)

sábado, 16 de enero de 2010

savage love

esto lo saqué de acá, es el sitio de Dan Savage, un consejero sobre sexo y relaciones, que le pone mucha buena onda y sentido del humor a los miedos y problemas de la gente loca loca (y no tanto) que le escribe. les traduje una de esas porque me resuena a cosas que anduve pensando estos días, y capaz a alguien más le sirve. después me cuentan, o no. pero disfrutelon!

Una pregunta para ti: está bien mentir acerca de decirle a alguien que estás enamorado?

Soy un hombre heterosexual en mis cuarentas, y nunca he estado enamorado. Fui abandonado a una edad temprana y, aunque superé eso, y aunque disfruto de una exitosa carrera, nunca sentí realmente lo que el amor parecer ser. Nunca conocí a alguien, sin la cual no podría vivir. Dada mi crianza, o la falta de ella, sé que tengo problemas, y he estado viendo terapeutas por muchos años.

El ultimo año he estado viendo a una maravillosa mujer, y aunque podría vivir sin ella, no quiero eso, y parece que ella tambien siente afecto por mi. Pero mientras ella ha dejado caer numerosas indirectas (“amo hacer x cosa con vos”) yo nunca utilicé realmente la palabra amor con ella, porque no quiero mentir. El hecho es que yo podría salir de esta relación y, seguro, dolería un poco, pero la vida seguiría.

Estamos por mudarnos a vivir juntos, y aunque sé que me gusta mucho esta persona sospecho que la lastima que no le haya profesado mi amor. Quiero hacerla feliz, entonces: debería mentirle, decirle que la amo para sacar eso del camino? Sé que no quiero lastimarla, y sería feliz compartiendo el resto de mi vida con ella –siento un profundo sentimiento de paz cuando nos abrazamos- pero eso, es amor? No lo creo. Debo mentir para hacerla feliz? O no digo nada y arriesgo destruir la relación?

Sin Acronimo Interesante.

Dices que nunca sentiste el amor, SAI, y que no sabes realmente qué es el amor, y entonces descartas la posibilidad de que puedas estar enamorado de esta mujer (“…pero eso, es amor? No lo creo”). Con todo respeto, cómo carajo lo sabrías? No sabés lo que es el amor, recuerdas?

Ahora, es claro que sientes algo por esta mujer, SAI. Sientes paz cuando estas con esta mujer, te puedes ver pasando tu vida con ella, quieres hacerla feliz. Yo recomendaría fuertemente que te des –y le des a ella- el beneficio de la duda, y le estampes la etiqueta de “amor” a los sentimientos que tienes por ella. Porque te sentis igual acerca de esta mujer, que como yo me siento acerca de mi novio: tengo una sensación de paz cuando estoy con él (excepto en aquellos momentos en que lo quiero matar), quiero pasar mi vida con él (excepto en aquellos momentos en que lo quiero matar), y quiero hacerlo feliz (excepto en aquellos momentos en que lo quiero matar). Y yo sé lo que es el amor, SAI, y yo estoy enamorado de mi novio, y tendrás que aceptar mi palabra en eso –la palabra de alguien que puede reconocer al amor cuando le está mordiendo el trasero- cuando te digo que estás enamorado de esa mujer.

Y solo porque puedas imaginarte el estar sin ella, no quiere decir que no estás enamorado ni que no puedas decidirte a amarla siempre. Porque el amor no es una ola que te baña y te arrastra. Es eso, o puede ser eso, sobre todo al principio. Pero el amor –el amor verdadero, el amor duradero- es tanto un acto de voluntad, una decisión, una consciente y pensada –y amorosa- elección que hacemos, como un sentimiento que está más allá de nuestro control. Decidete a amar a esta mujer, y ya no será mentira cuando le digas “te amo”.


viernes, 15 de enero de 2010

exorcismo

cuando era joven y creía en el dios de los católicos, creía también en la necesidad de la confesión. como capaz algún resto de eso queda, aunque ya no voy por la vida contándole a desconocidos cuyo trabajo (!) era juzgarme, sospecho que ponerle palabra a los sentimientos y/o eventos de la vida de una sigue siendo útil.

(igual, al primero que se le de por jugar a juzgar, puede irse derechito a... cualquier otro lado. estamos?)

confieso
que me aterra la idea de volver a enamorarme.
confieso
que me aterra la idea de NO volver a enamorarme.
confieso
que no tengo la menor idea de hacia donde voy, con mi carrera, con mi vida.
confieso
que no tengo la menor gana de decidirlo HOY.
confieso
que soy feliz durmiendo horas y horas, sin tener horario que cumplir.
confieso
que me parece que soy feliz con bastante poco.
confieso
que a veces me siento sola. y triste.
confieso
que me da mucho susto dejar que se enteren otros de eso, y por eso la juego de fuerte. y a veces me cansa que los que tengo muy cerca no se den cuenta de eso.
confieso
que ando tus calles, imaginando que de tanto caminar, tu andar encontrará mi huella. y nos sonreiremos, sabiendo que estábamos buscando(nos).
confieso
que hay mucho que no hago ni digo sólo porque no me animo. tengo miedo de las consecuencias, y no sé si podría hacerme cargo de ellas. o si quiero.

confieso que a veces tengo ganas de todo y de nada.
como hoy, que tengo ganas de llamarte y de verte, y no lo hago, ni lo haré tampoco mañana, ni pasado. porque no. porque ya basta. porque no es justo, para mí sobre todo. pero más que nada es que tengo necesidad de no provocar que las cosas sucedan. necesito, creo, que las cosas sucedan por su propia fuerza, por su amable devenir.

hoy hago estas confesiones para poner palabra en lo que no puede ser acción, o no quiere. exorcismo, también sirve como definición para esto. quizá mañana sea otra cosa. ojalá.

sábado, 9 de enero de 2010



qué rara, pero qué rara es, esta sensación de que hay otra yo dando vueltas y vueltas en tu cabeza, en la punta de tus dedos, en esa sonrisa que no viste. desconcertada y todo, pienso en ese otro vos que revolotea cerca de mi pie derecho, y me río bajito, casi en silencio, para no asustarlo y que se quede un ratito más.

lunes, 28 de diciembre de 2009

conversaciones en el auto

madre: dale, seguí haciéndote la emancipada, que te vas a quedar para vestir santos, vos.
yo: pero má, primero que ya no creo en los santos. segundo, que en todo caso, me quedaré desvistiendo pecadores.

(mirada de madre escandalizada, seguida, inmediatamente, por sonrisa de madre cómplice.)