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lunes, 22 de agosto de 2011


Que tengo algo que decirte.
Sabrás que
Tengo algo para decirte
En la punta de los dedos
(estos que sueñan que te desnudan)
Tengo que decirlo
Para que no haga tanta fuerza
Desde este adentro
Me agota, me deja exhausta
Este no querer disfrazado de no poder
Este miedo que me tapa la boca
Me cierra las ojos
Para que no se lea
No se vea
No se sienta
No se escape
Esto que tengo para decirte

Podria probar
Escribirte una carta
Firmar con mi nombre verdadero
Ahorrarme así tu desconcierto
Y acaso tu desprecio
Porque, claro, de eso me habla
Al oido sano mi miedo

O podria, tambien
Llamar por teléfono
Decir: tengo algo para decirte
tengo dedos que sueñan que te desnudan
Y cortar, quizás
Ante el silencio del otro lado de la línea

O tal vez, pruebe
Con soltar estas palabras al viento
Hacer una grulla de papel
Que tenga alas y vuele
Hasta tu ventana
O a la vereda de tu casa
Te llame la atención
Y al desplegarla, leas
Que tengo dedos que sueñan que te desnudan

Quizás escriba esto, acá nomás
Esperando que el azar te traiga hasta mis letras
Hasta que pueda
Golpear tu puerta para decir:
Tengo algo que decirte.

quién sabe
acaso la paz sea esto
la tranquila luz del otoño
el olor a certeza
la cercanía de la alegría
la proximidad de la ternura
quién sabe
acaso el mundo gira por esto
la ronda eterna de las estrellas
el sol y la luna salen quizá
para acompañar los
besos de amantes

quién sabe
acaso, cuándo
es el momento
de decir
ahora

domingo, 14 de agosto de 2011

que no, no, gracias
el cuerpo sin emoción
no lo quiero
el encuentro que es
apenas consuelo
apenas regalo
no lo quiero
quiero las luces
las estrellas el goce
quiero las dudas
y el desdudamiento
el desnudarnos y desdudarnos
quiero todo
tu cuerpo el mio y la mañana
o el rato que sigue a la pasión
y donde descansamos y te pido un taxi
pero no, basta
de la frialdad y el cálculo
las tibiezas no saben de matemáticas
quiero mis rulos entre los dedos
de una mano que sepa de caricias
y de mi
que sepa de mi, o quiera
saber más
no que mi lunar sea otro lunar
un lunar cualquiera, otro más
quiero una huella, chiquita
modesta, acaso
intrascendente
pero una huella
en mí
en vos
en el día de mañana
en el día de ayer
quiero un hoy que me haga sonreír.

jueves, 28 de julio de 2011

oh, bueno
y qué si el amor
o el buen vino
o el orgasmo del otro día
no duran todo lo que
(alguien alguna vez)
dijo que deberían?
nada ni nadie dura lo que debe
sino lo que puede, lo que hay
de tiempo en sus carreteles
de hilo, de vida, de momentos

oh, bueno
estoy harta de duelar ausencias
y presencias que se extrañan igual
la muerte me ronda y yo le bailo
le canto, la acuno
la acepto como parte de todo esto

oh, bueno,
tengo que decirlo:
si, me siento sola
tengo los pies fríos y
me gustaría llamarte y
pedirte que vengas a
darles calor.
pero se que ese sentimiento
tampoco dura lo que debería
después quiero que te vayas
quiero dormir sola, ya ves
y no quiero saber si estas
enamorado de mi, o si no
te vas a hacer cargo de nada
o de todo, no quiero nada
de vos, no espero nada
si llega un día algo, oh, bueno
veremos qué pasa ese día
pero esperar
lo que se dice esperar
no espero nada, todo parece llegar
a su propio paso
con su propio peso.
como el muchacho
que me despertó a besos
y palabras
la piel dormida, bueno
llegó cuando fue su tiempo.

pero entonces vos
dijiste que esperabas más de mi
respondí que te di todo lo que podía
que te haya resultado poco
oh, bueno
en realidad ese es tu problema
era lo que había
y ahora no sabes por qué se terminó
porque hablo en pasado cuando hablo
de nosotros
y pienso en qué difíciles van a ser tus días
esperando cosas de los otros, de lo otro
si no alcanzas a ver de qué va tu parte en todo esto
o no, quizás
sea cierto aquello
de que no hay peor sordo que el que no quiere ver
se cierra sus propios caminos, las búsquedas y los encuentros.
me dijiste tambien
que no sabias qué decirme
se me ocurre que ha de ser
que gastamos las palabras
que nos hablaban
que decían un futuro-presente posible.
oh bueno, aceptemoslo:
ya no tenemos nada que hable de nosotros.

oh bueno, hay que decirlo
la cosa es así:
a los sordos no nos gustan los ciegos,
deberías saberlo.
y un corazón no se endurece porque sí. 

miércoles, 13 de julio de 2011

viviendo al sol

estoy más viva que nunca. me di cuenta de eso hoy, mientras me maquillaban y ponían pestañas postizas, un vestido como de princesa de cuento y me convertían en otra para una sesión de fotos. estoy dejando de hablar de ser muchas, para empezar a darle espacio a las mujeres que me habitan para ser /de a ratos/. y vida va, vida viene, mi cuerpo y mi piel son el puente que cruzo para revisar mis huellas, cerrar dolores, reconocer el amor sin temor y dejarlo ir enseguida, si así es su sino. pero vivir, vivir hasta llorar, hasta reír, hasta gritar de placer y de dolor. vivir con desazón y dolor de panza, vivir con calzas y con el pelo suelto. vivir en paz y en desorden, vivir conmigos.