comparto cuerpos y risas y vinos
pero las mañanas todavía
tienen el otro lado del amor
no la tristeza, no el dolor
sino la luz, los mates los besos
la renuencia a salir del calor
de las mantas y de mis brazos
entonces las guardo para mi
para otoñar y aprender y ser mejor
las noches pueden ser de cualquiera
las mañanas las guardo para el amor.