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viernes, 18 de abril de 2008

prevert

este amor
tan violento
tan frágil
tan tierno
tan desesperado
este amor
bello como el día
y malo como el tiempo
cuando hace mal tiempo
este amor tan verdadero
este amor tan hermoso
tan feliz
tan alegre
y tan irrisorio
temblando de miedo como un niño en la oscuridad
y tan seguro de sí mismo
como un hombre tranquilo en medio de la noche
(...)
este amor íntegro
tan vivo aún
tan soleado
es el tuyo
es el mío
ese que ha sido
ese algo siempre nuevo
y que no ha cambiado
tan verdadero como una planta
tan tembloroso como un pájaro
tan cálido tan vivo como el verano
juntos podemos los dos
ir y venir
podemos olvidar
y después volvernos a dormir
despertarnos envejecer sufrir
volvernos a dormir
despertarnos sonreír y reír
y rejuvenecer
nuestro amor sigue ahí
empecinado como un borrico
vivo como el deseo
cruel como la memoria
rídiculo como los arrepentimientos
tierno como los recuerdos
frío como el mármol
hermoso como el día
frágil como un niño
nuestro amor nos mira sonriendo
nos habla sin decir nada
y yo lo escucho tembloroso
y grito
grito por tí
grito por mí
te suplico
por ti por mi por todos los que se aman
y los que se han amado
SÍ, le grito
por tí por mi y por todos los demás
que no conozco
quédate
allí donde estas
donde estabas antes
no te muevas
no te vayas
(...)

6 comentarios:

don rodrigo dijo...

¿Es obligatorio poner algún comentario cuando uno lee textos tan hermosos como éste (me refiero a Prevert)?

Creo que a veces debemos hacer silencios. El silencio a veces es el mejor comentario. Muy bien, entonces, por todos lo que no comentaron. Yo siempre voy a ir en la vereda de enfrente, en la del sol...

Me llaman... enseguida vuelvo...

Anónimo dijo...

usted sabrá, don rodirgo, que acá no hay nada obligatorio. salvo decir buen día, buenas tardes o buenas noches según corresponda.

el silencio a veces dice más qeu muchas palabras. o que algunas acciones. yo prefiero un honesto silencio de no tener nada que agregar, a las palabras que tratan de llenarlo y son vacías, palabras vacías.

pero tampoco me gustan los silencios cobardes, que se callan lo que hace falta decir. pero ya me fui por las ramas...

me alegro que le haya gustado. quería compartir esa hermosura, a mi me sigue conmoviendo cada vez. le mando un abrazo fuerte.

don rodrigo dijo...

Buenas noches según corresponda.
Sí... pero los silencios cobardes dicen muchísimo. Delatan a su dueño como cobarde. Todo está dicho después de un silencio cobarde.

En otro orden de cosas, la invito a mi blog, que parece que quiere volver a nacer.

Múltiples abrazos.

Anónimo dijo...

tiene usted razón. no diré nada más acerca de los silencios, pero me reservo un post venidero sobre las cobardías.

ya pasé, ya pasé y ya votamos! gracias por la invitación, eh? besos y abrazossss!

Anónimo dijo...

"Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero tú no nos olvides
Sólo te teníamos a ti sobre la tierra
No dejes que nos volvamos fríos
Aunque sea cada vez desde más lejos
Y desde donde sea
Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surgiendo de repente
Tiéndenos la mano
Y sálvanos."

Y esa es la parte que me estremece.

Anónimo dijo...

podemos estremecernos de dolor, de horror, de alegría, de amor, de ternura, de miedo, de nervios. sin dudas es una señal (inconfundible) de que estamos vivos.

este poema es una flecha sin venenos, palabras en el viento a ver si el amor elige quedarse para salvarnos.

gracias por pasar, eldellibro. se agradece la completud de los puntos suspensivos. beso.