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martes, 24 de febrero de 2009

vos


siempre sospeché (tengo la casi certeza ahora) de que la felicidad
se viste de sencillez la mayoría de las veces en que se presenta.


por eso, tenerte dormido, abrazado a mí,
(en merecido descanso después de un día de laburo)
mientras leo un buen libro, se me presenta como un momento real,
entre los maravillosos de la vida, así,
tierno pequeño sencillo y cotidiano
como es.

2 comentarios:

don rodrigo dijo...

Paz.

Su texto me dio paz.

Gracias Cris.
Saludos al dormilón.

la vecina dijo...

fue exactamente eso lo que sentí.
por eso quise compartirlo.


de nadas queridos rodirgos!!

(qué fotogenia la suya, eh?)
serán dados, usté me saluda a la niña de las risas también.
abrazos a carradas!