amo cantar. amo sentir que las palabras se me deslizan por el cuello, subiendo hasta mi boca y desde ahi mueven mis manos, mis ojos, mi cuerpo entero. y disfruto de esas emociones, puestas en moviemiento por las manos y las voces de otros, que me dicen cosas de mi que a veces, hasta yo ignoro.
cantar, por ejemplo, "dile a mi amada que está apenada, esperándome... que ando pensando en ella, mientras voy vadeando las estrellas..." es una panzada de ternura y nostalgia para mí. y no saben lo que es cantar ojalá, la de silvio: un salto a la estratósfera, cuando puedo soltarla con toda mi voz.
la cual, dan fe mis convivientes y los distraídos transeúntes de esta ciudad junto al río, no es precisamente el dulce arrullo de un ruiseñor, eh? sino más bien el silbido de la pava, con el agua a punto para el mate.
pero me hace feliz, como pisar todas todas las hojas secas que el otoño dispone en las veredas para mí.
son felicidades minimas y mias.
de nadie mas.
5 comentarios:
Llego a su blog, husmeando por la líneas de Don Rodrigo. Se reirá si le digo que estoy guitarra en mano, ensayando una introducción a ese tema de Fandermole que usted menciona y que compartimos el mismo cariño por esa frase.
Pasa, por ahí, que uno no la canta cuando ve gente. Que llega hasta la garganta y se queda alí, se acumulan las estrfas en el nudo de la timidez. Pero también pasa, con canciones como las que menciona, que llega un momento que la garganta no aguanta y se pasa de un "mmm mmm" del tarareo (o mmmreo) y sale convertido en palabras. Risas y miradas raras. Una ganga pensando el placer que tiene esa estrofa.
Abrazos
Sr. Lini
bienvenido sr. lini! estas coincidencias siempre me sacan sonrisas. y es verdat, a veces la alegría de una música en particular nos libera de los pudorosos tarareos y nos muestra una parte de nosotros mismos, que sino escondemos, por lo menos dejamos fuera de la vista, o del oido, de indiscretos...
pase cuando quiera! ya tenia el aval de los chanchos, pero ahora que sabemos que le gusta fandermole... queda doblemente invitado a chusmear estos delirios!
Si los chanchos dan el aval no se confíe mucho ajajaja
pero... usted no será un enviado de los patos, ya que injuria tan impunemente a los chanchos, tan estimados ellos por esta toldería?
saludos (con desconfianza)!
(:))
Jajaja, para nada, para ser pato no me da el coeficiente. Son muy inteligentes los malnacidos!!
Confíe... en los chanchos.
Un abrazo
Sr. Lini
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