sé que están ahí. y con la voz de norah, llamándolas, casi se animaron a salir. sé que vienen de lejos, que están vestidas tanto de alegría, como de esta tristeza que no me puedo sacudir, y de emoción tremenda y profunda por mirar esos ojitos. pero no, no vienen.
quizás es cierto: quizás las gasté a todas llorando amores que no fueron, que dolieron tanto así. pero por ahora son un nudo, una presencia, una incertidumbre, un susto. porque no me quiero endurecer, no quiero volverme estatua de sal, por lágrimas petrificadas de asombro ante el ciclo que se cierra y las puertas que se abren.
2 comentarios:
"esta tristeza que no me puedo sacudir"..."porque no me quiero endurecer, no quiero volverme estatua de sal"
Esas dos frases, entre miles, no tiene idea cómo describen mi estado en estos momentos. Algún día se las robaré (con su permiso) para citarlas...
Tenga usté un excelentísimo comienzo de 2010.
Se la quiere Cris
Abrázola.
Nati.-
se las regalo, niña nat! espero tener algunas palabras más alegres que la puedan acompañar. en demientras, quedan por acá, para cuando los quiera canjear, vales por besos y abrazos juerrrrtes!
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