había una vez
una mujer posible
que tenía murallas
sólidas, y fuertes
colocadas con cuidado
alrededor de su corazón
arriba de ellas
alambre de púas
electrificado, había
(y un foso, con dragones
rodeando los muros)
de vez en cuando
alguien conseguía
hacerlas temblar
conmoverlas, un poquito
y, muy rarísima vez
hubo quien conseguía
sortear tanta distancia
y llegar al interior,
lo que estaba detrás
cuando esos se iban
a la muralla se sumaban
cercos, vidrios cortados
pirañas nadando en el agua
un día, de golpe
sin mediar casi aviso
hubo alguien del lado
éste, el de adentro, nadie
sabe cómo hizo
a quién sobornó
cómo fue que pasó
sin un rasguño
por entre tanta barrera
pero allí estaba
las preguntas ya
no servían de nada
llegaron tarde, muy.
entonces fue el momento
de ahora
es el momento
de volver a empezar
y ahi te quiero ver.
4 comentarios:
Y ahí "nos" queremos ver, Cris.
Todos los soles, todos los soles de todos los universos posibles. Y de los imposibles también.
Besos.
Me encantó! Bonito espacio, palabras precisas y bien elegidas, acabo de descubrir este sitio y me gusta.
Un abrazo!
Caminos del Espejo
oh! muchas gracias, hada! abrazo y feliz domingo para ti.
si, gabi, ahi nos estamos viendo, mi sol y estrellas. besos y abrazos muchos.
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