siento el cansancio tremendo
el corazón denso espeso
los brazos pesados cerrados
harto de palabras vacías
pienso en soltar todo
lo que me daña
lo que no crea
lo que no potencia
éstas mis pasiones alegres
mis pobres buenos intentos
quiero deseo anhelo intento:
volver a hacer música
soñar que se puede
que soy mujer posible
que el amor no es
llenar agujeros de otros
enmendar errores y tristezas
creer que el dolor
acaso el naufragio peor
no es resultado inevitable
siento que debo recordar
un día y otro
que la confianza es
un salto de fe
una apuesta un riesgo
que no hay garantías
que con amor solo
no alcanza pero sin
amor no se puede
crecer desplegar intentar volar
no se puede nada
sin amor sin cuerpo
tibio que abrigue penas
bocas que sepan derretir
dolores viejos fantasmas duros
ahora habrá que ver
qué hacer con todo
lo que quedó después
del fuego del miedo
de tu espalda yéndose
6 comentarios:
Es el enésimo post que leo repleto de tristeza. A lo mejor, los blogs se convirtieron en pañuelos virtuales. Tal vez soy tonta y no me di cuenta.
Abrazo! Paula.
por supuesto que lo son. pocos momentos más inspiradores y donde se (me) hace necesario escribir que los tristes. los blogs son pañuelos y a veces barriletes tambien. abrazo!
pasa que cuando una sigue un blog y a su autora, piensa que vive la vida de acuerdo a sus textos, a lo mejor me equivoco. ojala pudiera abrazarte no virtualmente. Pau.
es que estos días son tristes, y así me salen las letras. espero que sean barriletes de nuevo, en algún momento. gracias por el abrazo (que, aunque virtual, llega igual)
por suerte uno vive otras cosas además de las que escribe, y a veces ni vive las que escribe, sino a lo sumo metafóricamente, o literal pero brevemente.
seguro tiene sus sonrisas la chica, además de sus pañuelos llorosos :)
A.-
satamente, a. por suerte no pasa todo por la virtualidá y hay algo de vida real, con sonrisas.
besos y abrazos, dear lic.!
Publicar un comentario