es tu voz la que me trae de vuelta, con su ronquera tan suya. me despierto y te toco, rozo tu hombro como si hubiera atravesado miles y miles de kilómetros para encontrarte, y de alguna manera eso es cierto, y vuelvo a vos porque me trae tu voz, que me pide que por favor apague de una maldita vez ese maldito despertador. entonces con una mano lo apago, para que no se enoje tu voz que es tan ronca, sobre todo a la mañana, y con la otra busco tu sexo, y cierro tu boca con la mía, siento tu cuerpo crecer debajo de mis manos, tu boca respirando la mía, vibrando tu cuerpo que me llevó media vida tener ahora, literalmente, al alcance de mis manos.
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miércoles, 29 de septiembre de 2010
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1 comentario:
entrever tanta intimidad, aquella nostalgia, esta sensualidad, esas miradas, aquel susurro, esos que eran,
de esta manera
no puede producir menos
que todo este vértigo.
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