(siguen apareciendo, así, las palabras y las músicas de otros. ya aparecerán las mías, ya van a leer...)
Tu sed transubstancia mi sudor
en vino que bebemos en cada beso
Tus pies no se hunden
en los lagos de mis lágrimas.
Tu saliva siembra la luz
en la noche de mis ojos.
Tu voz resucita mis músculos dormidos
mis latidos sepultados.
Tus manos, cuando me tocan, curan
mis heridas más invisibles.
Tu hambre fecunda peces
que se multiplican
como deseos de humedad
en el múltiple pan de mi cuerpo.
Cada vez que me amas, es un milagro.
2 comentarios:
Bella letra de LEA. Un gusto haberte descubierto.
Saludos...
bienvenido, angel! es una entre muchas otras bellas letras, nomás esta tenía más que ver con mi historia.
pase cuando quiera, ahora que nos descubrió! saludos.
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